domingo, 9 de agosto de 2009

SANTIAGO Y LA HERRANZA

Santiago y la herranza Por: Antonio Muñoz* La fiesta de Santiago, herranza o marcación del ganado, es una de las celebraciones más importantes del calendario agrícola-ganadero de los Andes peruanos. Una tradición ancestral de agradecimiento por la fertilidad de la tierra y de los animales, y un agradecimiento también a los apus o wamanis, montañas tutelares y protectoras de las comunidades.

FUEGOS QUE ANUNCIAN Las frías noches de junio son iluminadas con grandes fogatas. En las chacras y faldas de los cerros estos fuegos defienden de las heladas y anuncian la proximidad de la fiesta de Santiago. En las noches de luna salen por los campos, bailando y cantando, hombres y mujeres jóvenes ataviados con llicllas, rebozos, chullos, ponchos, sombreros y chalinas. Bajo el ropaje son irreconocibles. Y así se entregan a los primeros enamoramientos. DE CANTO EN CANTO Con tinyas, lungus y waqrapucus, los jóvenes van de casa en casa cantándole a la celebración de Santiago o Taita Shanti. El lungus es una caña gruesa de metro y medio que se toca transversa, el waqrapucu es una corneta de cuerno en forma espiral, y la tinya, un pequeñito tambor que las mujeres golpean para acompañar sus voces.

LA NOCHE ESPECIAL

La noche del 24 de julio se inicia la verdadera celebración, con el altar hatacuy o el atado y adornado del altar. Se colocan flores, ichu, mates de calabaza con harina de maíz, cintas multicolores —usadas en anteriores santiagos— y hojas de coca con los nombres de cada vaca y toro. Sobre la medianoche se realiza el pago, ceremonia de ofrecimiento y agradecimiento a la naturaleza. Se entierran hojas de coca, botellitas de aguardiente y cintas de Santiago. ESPANTAR EL MAL En la madrugada del 25 de julio se realiza el “Luci Luci”. Se ingresa donde está el ganado con mecheros que son pasados cerca de sus cuerpos para ahuyentar a los malos espíritus. Inmediatamente se realiza la misa Mastay: sobre una manta en el suelo y encerrados en corralitos, se ordenan los símbolos de la fiesta: coca, pedazos de piedras de oro y plata, botellas con chicha, agujas de arriero y las cintas multicolores que serán colocadas en las orejas de los becerros y terneros durante el cintachicuy. Los sonidos del waqra, el lungus, la tinya y las voces cantarinas de las mujeres se elevan por los aires en un hermoso concierto. Este proceso termina con la jarjuna, la vuelta del ganado a sus corrales, y el qocha upiay, otra escena de enamoramiento e insinuaciones eróticas donde las mujeres representan a las vaquillas y los varones a los toretes. MÁS DATOS El plato obligado es el mondongo, que hierve toda la noche. La fiesta de Santiago muestra el espíritu solidario y el sincretismo religioso (tras la llegada de los conquistadores se fusionó con Illapa —dios preínca del relámpago y la lluvia—, según anota Miguel Rubio Zapata de Yuyachkani en su investigación sobre el santo). Es un modo alegre de evaluar los sembríos y la cantidad de ganado. En Lima, especialmente a lo largo de los 15 primeros kilómetros de la Carretera Central, se festeja durante julio y agosto, con orquestas típicas del valle del Mantaro.

*Investigador y periodista especializado en tradiciones populares y folclor.

Leer más en: http://alisreserva.com/alis/index2.php?option=com_content&do_pdf=1&id=41

1 comentario:

  1. Me agradó mucho este breve relato acerca de la festividad.Me gustaría saber si existe una bibliografía acerca del tema.
    Saludos y gracias por tu aporte.

    Alonso Ruiz Hernani

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